Youngsters at Royal Mile (Jóvenes en la Royal Mile)
por: Gabriel Navarro

Entre las diferentes opciones de vida a las que aspiran los jóvenes de cualquier parte del mundo, además de una lucha constante por intentar sobrevivir en una sociedad marcada por la incertidumbre asfixiante de un futuro difuso, una de ellas se materializa en el deseo de mostrar los límites de su propio talento artístico. Aunque tal reto resida, a veces, exclusivamente en la necesidad humana de demostrárselo a sí mismos, aparte de mostrarlo en ese entorno productivo habitado por miradas diseminadas entre espectadores, transeúntes, vagabundos y turistas.

Si buscásemos una ciudad en la que sumergirnos en una multiplicidad casi infinita de espectáculos artísticos de música, teatro, circo, danza, comedia, monólogos, magia, etc… , esa es Edimburgo. La capital escocesa se transforma durante el mes de agosto en un escaparate inmenso y abrumador de artes diversas. Por un lado el Edinburgh International Festival (EIF) nacido en 1947 con una programación selectiva y prestigiosa. Y el Edinburgh Festival Fringe (EFF) que surgió como alternativa al EIF bajo el argumento de que se debía facilitar y promover un sentido amplio de la cultura y de sus distintas manifestaciones, con el fin de superar enfoques elitistas y restrictivos con el potencial creativo de muchos artistas emergentes.

Lo más llamativo del FRINGE es que, potencialmente, cualquiera que posea un proyecto artístico escénico de cierta calidad y cierto nivel de talento puede participar. Muchas de las actuaciones que se presentan en su programación tienen la posibilidad de ser contratadas posteriormente en otros escenarios de renombre, ya sea en Gran Bretaña, ya en otras partes del mundo. Y su exhibición constituye uno de los trampolines más importantes para cualquier joven o cualquier colectivo de artistas. Sus más de 3.000 espectáculos y su impresionante y creciente cantidad de escenarios posibles el FRINGE puede considerarse como el evento cultural de amplio espectro temático y alternativo de mayor impacto en el mundo.

Youngs at Royal Mile


Un rasgo peculiar del Fringe es el descomunal conjunto de actuaciones callejeras gratuitas que el visitante se encuentra a lo largo de la denominada Royal Mile, la avenida que comunica el Castillo de Edimburgo con el palacio Holyroodhouse (desde Cockburn Street hasta George IV Bridge) y en The Mound, una colina artificial construida para conectar la parte nueva y vieja de la ciudad de Edimburgo. En estas representaciones los artistas y colectivos o compañías artísticas, nos muestran una parte de sus espectáculos con la intención de alentar a los transeúntes a asistir a ellos y con el ímpetu de darse a conocer al público general. La animación es impresionante, las expresiones de asombro se alternan con las sensaciones de deleite al escuchar una canción o una breve interpretación teatral o unos bailes seductores, con las risas provocadas en los monólogos o bien en una breve representación circense de payasos, o exhibiciones que destacan el sentido del arte puro. No hay lugar para el aburrimiento. Y comprobamos que la variedad de talentos de quienes se enfrentan sin barreras a la gente, con improvisaciones, cara a cara, cuerpo a cuerpo, es interminable.

En este espacio callejero de muestras artísticas sucesivas me llamó especialmente la atención la diversidad de expresiones y emociones que transmitían los jóvenes artistas, antes y después de su representación en la Royal Mile. Ya sea a través del saludable reto del juego de identidades sexuales como muestra de la alegría y el desenfado, ya sea como reclamo y denuncia social del uso y manejo de palabras para manifestar la libertad de expresión y sus restricciones, ya sea mediante la constatación del esfuerzo y la formación y preparación persistente previa a cada actuación, ya sea mediante la actitud irreverente, sarcástica y humorística frente al aburrimiento, ya sea mostrando la sensualidad y el estilo seductor que los cuerpos de la juventud poseen en su caminar despreocupado por las calles de la ciudad, después de la interpretación arriesgada de sus papeles.

Estas ideas y sentimientos vividos en Edimburgo en 2017 las fui reflejando en una serie de fotografías que denominé «Youngsters at Royal Mile». Una serie de cinco fotografías (de entre otras que realicé en mi viaje) fueron mostradas en la Exposición que agrupa las obras premiadas y seleccionadas en la XVIIª edición del Premio de Fotografía Artes Plásticas Universidad de Murcia, inaugurada el miércoles día 20 de junio, en el espacio ES/UM (Espacio para el Arte – Universidad de Murcia) en el Campus de La Merced, por el Rector de la Universidad de Murcia Sr. D. José Luján Alcaraz, y que estuvo expuesta hasta el día 25 de julio. Esto ha supuesto para mí, como gran aficionado a la fotografía, todo un orgullo, pues en esta exposición pudimos contemplar obras de gran calidad.

En el siguiente enlace se accede al Catálogo de esta Exposición:
edit.um.es/campusdigital/la-umu-expone-una-muestra-de-las-obras-premiadas-y-seleccionadas-del-xvii-premio-de-fotografia/

Y también aquí:
Catálogo 17º Premio Fotografía. Universidad de Murcia

Espero que os guste y espero también vuestras críticas y comentarios, pues ello me servirá para mejorar mi pasión por la fotografía.


Inauguracion Exposicion Fotografia UMU 2018

Exposicion_Fotografia_UMU_2018

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