De la información a la comunicación en las redes sociales
por: Gabriel Navarro

Un nuevo escenario para los Servicios de Información Juvenil

Este año celebramos con ilusión los XIV Encuentros Estatales de Servicios de Información Juvenil, bajo el lema: “DE LA INFORMACIÓN A LA COMUNICACIÓN EN LAS REDES SOCIALES” (en Twitter #redsij ). La elección de este lema y de los contenidos que vamos a abordar responde a reflexiones consecuentes con los cambios tecnológicos y sociales que vivimos en nuestro entorno. Hace algún tiempo, en las mismas páginas de la revista ENTREJÓVENES se hablaba de la vertiginosa evolución que hemos vivido quienes realizamos nuestra labor con los jóvenes y muy especialmente, desde los Centros y Puntos de Información Juvenil, al pasar del uso habitual de la “Olivetti” (para los menores de 20 años, entiéndase: máquina de escribir) al manejo e inmersión inevitable de la red Internet y en la denominada Web 2.0; de cómo este salto tecnológico nos impulsaba a un cambio de actitud en nuestra labor de escucha y de interrelación con los jóvenes, más allá de las modificaciones que surgían en nuestra productividad a la hora de acceder a contenidos informativos y de cara a la difusión de la información a nuestros/as ciudadanos/as.

Pues bien, como era de esperar, los saltos cualitativos que provocan los avances tecnológicos, la accesibilidad a los medios, la familiaridad con las plataformas de redes sociales y la constante ubicuidad de los contenidos y de las múltiples relaciones que establecemos los usuarios de Internet con nuestras identidades digitales, nos trasladan a escenarios de trabajo diferentes de hace dos o tres años; no tanto por su innovación tecnológica, sino por lo novedoso del marco de actuación con los interlocutores.

Encuentros SIJ 2010

En el año 2008, cuando celebrábamos los 25 años de INFORMACIÓN JUVENIL EN ESPAÑA en Murcia revisamos cómo habían evolucionado nuestras estrategias de trabajo en función de los usos de las diferentes tecnologías o soportes comunicativos, comprobando que el uso de la voz y el habla en el cara a cara denotaba la estrategia de la “retroalimentación” con los usuarios; el uso de la máquina de escribir respondía más a la estrategia de “elaboración” de la documentación; los carteles y medios móviles a la estrategia de “difusión y descentralización”; los medios de comunicación masiva nos servían también en nuestra estrategia de “difusión” (unilateral), la irrupción de los PCs, de los procesadores de texto y la gestión de datos intensificó nuestra “producción”, los CD-ROM y el acceso telemático a bases datos nos permitió avanzar en las estrategias de “almacenamiento y de recuperación” de información; el e-mail nos condujo a un nuevo marco de “interacción”; la arquitectura cliente-servidor en sistemas de red nos obligó a adoptar estrategias muy prácticas de “cooperación y trabajo en equipo”, y la web revolucionó las concepciones anteriores de “cooperación e interacción” entre los contenidos, las informaciones y las personas; y, desde 2005 aproximadamente, los avances en el software que sustenta la denominada web 2.0 (AJAX, Javascript, XML) nos determinan una necesaria estrategia de “anticipación” ante las variadas conductas de los jóvenes en el uso de nuestros sitios web.

Y en los últimos años asistimos a unas posibilidades en el manejo abierto de las redes sociales en Internet de forma que nos obliga a profundizar  ampliamente tanto las estrategias interacción y cooperación, sin olvidar la anticipación de las conductas de nuestros usuarios, junto a un nuevo contexto de la “retroalimentación”, que era la base de nuestra labor inicial, en nuestra relación cara a cara con los jóvenes.

La inmediatez que permiten las nuevas herramientas de redes sociales horizontales a la hora de atender una consulta, de orientar en un proceso de búsqueda o de poner en contacto con otras personas y recursos sociales nos muestra diariamente como el escenario “virtual” no es otra cosa que una parte más de lo real en nuestra actuación con y junto a la población juvenil. Y ellos, los más jóvenes, lo sienten y lo viven así, con la claridad y transparencia que expresa una imagen en la pantalla. Y esta vivencia de la retroalimentación adquiere valor, no sólo en el mismo instante de comunicación sincronizada con los usuarios, sino también en los espacios de mensajes asíncronos que son percibidos también como un nuevo “cara a cara”.

Cada vez hay menos excusas para articular lugares de colaboración y participación de los jóvenes en los diferentes apartados de nuestra labor informativa. El antiguo reto de facilitarles opciones para comunicarnos sus ideas, dudas y críticas a las respuestas y noticias que les suministramos se ha convertido ya en un territorio (virtual) de intercambio obligado que debemos aprovechar.

Y en estos nuevos escenarios de comunicación, emergen tres ejes destacados de actuación: Por un lado, la estrecha ligadura que observamos entre el manejo de instrumentos vía web y las posibilidades de acceso o de mejora de un puesto de trabajo. No podemos mitificar, como es lógico, estos recursos pues sabemos que las oportunidades reales que ofrece el mercado de trabajo dependen de diversos factores. Sin embargo, la administración eficaz de las plataformas de redes sociales, ya sean profesionales, ya sean horizontales, adquiere un papel cada vez más significativo y para los jóvenes constituyen, sin duda, un medio esencial para conseguir un empleo.

Por otro lado, el vínculo entre redes sociales e inclusión social, conscientes de que se trata de un fenómeno complejo que exige actuaciones integrales en las que los ciudadanos tienen que jugar un rol activo en la transformación social, con las políticas y acciones de inclusión social se busca lograr que las personas con riesgo de pobreza y de exclusión social no sufran de manera desproporcionada los efectos de los déficit del estado de bienestar y la crisis económica. Un sector importante de jóvenes en nuestro país se encuentra en situaciones de riesgo de exclusión social, y nos enfrentamos a la necesidad de incorporar, en la medida razonable, los recursos y potencialidades que ofrecen las plataformas de redes sociales, para facilitar dicha inclusión. No nos referimos sólo a la intervención frente a la brecha digital existente entre quienes disfrutan de un uso destacado de las herramientas web, sino también de integrar a quienes se encuentren en estas situaciones en redes colaborativas que les posibilite una inserción digna y exitosa y con márgenes aceptables de autonomía personal.

Finalmente, la denominada e-Administración, o administración electrónica, es una obligación ineludible para todos los servicios públicos y, muy especialmente, en el caso de los SIJ. No sólo nos incumbe en el sentido de facilitar el acceso a los ciudadanos,  en ofrecer una mayor disponibilidad horaria, o en ahorrarles tiempo, sino que nos abre las puertas a una mayor transparencia y responsabilidad en nuestra gestión. En nuestro país existe una legislación que regula el gobierno electrónico, pero además, comprobamos con satisfacción que surgen experiencias de gran valor en el ámbito del Gobierno Abierto (Open Government) que focaliza su atención en una Administración Pública centrada en las necesidades del ciudadano, adaptando sus servicios a los requerimientos que ellos proponen.

En estos Encuentros también analizaremos cuales son las tendencias de los jóvenes en el uso de las redes sociales y los efectos que reflejan en sus vidas.

Y tendremos la oportunidad de revisar las últimas experiencias que han desarrollado los profesionales de los SIJ, así como, trabajar sobre asuntos como: Identidad digital y huella digital, Ética del informador/a y ética de la información en Internet, Adaptación de la Administración al uso de las redes sociales, Información para la emancipación, Corresponsales y “cibercorresponsales”, Cooperación y trabajo en red en Europa, Promoción hábitos de vida saludable on-line, Aplicación y control de plataformas de redes sociales en los SIJ,  Jóvenes discapacitados e información juvenil, Infoparticipación, y las Redes sociales en los ámbitos rural y urbano.

Para tratar este amplio conjunto de asuntos, vamos a contar con las intervenciones de Dolors Reig, Alfonso Alcántara, Santiago Rodríguez, Eva Nigorra, Isabel Rodríguez, Ramón Salaverría, Felipe Giner, Jonás Candalija, Nagore de los Ríos, Carlos Guadián, Fano Sánchez y Daniel Aranda. Junto a la participación de 200 colegas.

El programa definitivo de los encuentros se puede consultar en el siguiente enlace: urlcorta.es/1jrf

Gabriel Navarro

(Artículo publicado en la Revista ENTREJÓVENES nº 114. Mayo 2010)

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